Las herramientas deben seguir al trabajo real.
Un documento se mueve entre personas, es necesario volver a ingresar información o un equipo busca el procedimiento correcto. Estas situaciones son puntos de partida más útiles que una lista de tecnologías. La primera discusión describe el flujo de trabajo actual, las dificultades y el resultado deseado.
El estudio trabaja en ingeniería de inteligencia artificial, aplicaciones web y móviles y arquitectura de datos. Dependiendo de la necesidad, esto puede significar preparar un asistente de documentos, diseñar una herramienta interna o conectar aplicaciones. La inclusión de IA se discute en relación con la tarea y cómo se utilizará su resultado.
Organizar debates en torno a las decisiones.
El trabajo puede combinar discusiones remotas, demostraciones y puntos de aprobación. Se puede considerar una reunión local cuando comprender un caso de uso o involucrar a equipos lo hace útil. Se acuerdan las ubicaciones, los participantes y las disposiciones para el proyecto.
Estos acuerdos mantienen claras las responsabilidades: ¿quién describe la necesidad, utiliza la herramienta, conoce los datos y aprueba los cambios? Para equipos en varias ubicaciones, los ejemplos compartidos y las etapas de retroalimentación clara son particularmente útiles.
