No necesita un documento de especificaciones técnicas para empezar.
Describa una tarea que requiere varios pasos manuales, información que es difícil de encontrar o una idea para una herramienta. La primera discusión establece lo que sucede hoy: quién recibe una solicitud, dónde se guarda la información y qué es necesario verificar antes de dar una respuesta.
Para una empresa, minorista, comerciante o organización sin fines de lucro, el contexto importa tanto como la solución propuesta. Una herramienta útil considera el vocabulario de los usuarios, cuándo lo utilizan y las aplicaciones que ya conocen. Una descripción simple o un ejemplo ficticio puede ser suficiente para explicar la necesidad.
Involucrar a las personas que utilizarán la herramienta.
La proximidad puede ayudar en los debates sobre flujos de trabajo reales y limitaciones cotidianas. Se preparan reuniones con el equipo según disponibilidad y necesidad de aclarar. También pueden ser remotos cuando mejor se adapte a la necesidad.
Durante un proyecto, las demostraciones que utilizan situaciones seleccionadas apoyan la discusión de características y correcciones. Identificar a los usuarios de las herramientas, a las personas que conocen los datos y a los tomadores de decisiones desde el principio. La frecuencia de las discusiones forma parte de los acuerdos acordados.
